Thursday, October 21, 2010

Bernard Hopkins dijo que la pelea contra Pascal será sumamente difícil. (AP/Seth Wenig)
Bernard Hopkins quiere mostrar que conserva calidad a los 46 años


Dave Skretta / Prensa Asociada

Nueva York.- Bernard Hopkins no tuvo problemas para subir al estrado. No necesitó de un andador o de un bastón, ni que lo tomara del brazo Oscar de la Hoya, quien estaba sentado al lado suyo.

Avanzó confiado por el escenario y luego descargó su acostumbrada retórica durante 20 minutos. De pronto, pareció que el púgil, próximo a cumplir los 46 años, estaba todavía en su mejor momento.

Sonrió, hizo bromas y recordó su reinado en las divisiones de los medianos y de los semipesados.
Luego, prometió que el 18 de diciembre, cuando enfrente al monarca semipesado Jean Pascal en la ciudad de Quebec, Hopkins se convertirá en el boxeador de más edad en ganar un título mundial de relevancia.

"Es una de las grandes motivaciones que tengo, luego de estar aquí todos estos años", aseguró.
Hopkins ganó su primer cinturón en 1995, unos meses después de que otro estadounidense, George Foreman, noqueó a Michael Moorer para convertirse en campeón de los pesados a los 45 años. Y podría superarlo ahora por mucho tiempo si sale victorioso ante un público que se pronostica hostil en el Pepsi Coliseum.
La ciudad de Quebec se encuentra a unos cientos de kilómetros de Laval, la localidad adoptiva de Pascal, quien nació en Haití.
Pero ni el desafío potencial del público pareció molestar el miércoles a Hopkins cuando llegó a la ciudad de Nueva York para concluir una gira de cuatro días de actos con la prensa. El recorrido comenzó precisamente en Canadá.
Bromeó con De la Hoya, su socio en Golden Boy Promotions, posó para las cámaras e incluso se divirtió a costa de Pascal.
Después de todo, fue Pascal quien dijo en el cuadrilátero, después de vencer a Chad Dawson en agosto, que quería enfrentar a Hopkins en su siguiente combate.
"Yo estaba en mi mecedora, ocupado de mis asuntos, y de pronto este tipo dijo que quería pelear con Bernard Hopkins", dijo el retador, sonriente. "Así que comencé a mecerme más rápido, tomé mi bastón, mi dentadura postiza y les llamé a mis promotores".
Hopkins es uno de los pocos boxeadores que han logrado pelear en la máxima escena del boxeo hasta entrado en los 40 años. Sube poco de peso cuando no pelea, come bien y lleva una vida prácticamente alejada de los vicios que han descarrilado tantas otras carreras.
Pero la edad sin duda ha comenzado a pasarle la factura a uno de los mejores boxeadores de su época.
Después de vencer claramente al ex campeón de los medianos Kelly Pavlik, hace dos años, Hopkins pareció menos imponente al derrotar al mexicano Enrique Ornelas es parecieron una sombra de ellos mismos, en una pelea deslucida.
Varios amigos pidieron a Hopkins que se retirara. En vez de ello, enfrentará a uno de los mejores del mundo, un peleador que tenía 12 años cuando Hopkins ganó su primer título mundial.
"Bernard fue a mi país los últimos tres días y me faltó al respeto frente a mi gente", dijo Pascal, de 27 años y monarca del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) con un disgusto fingido y guiñando un ojo. "Yo no le faltaré al respeto ahora, porque mi madre me enseñó a respetar a mis mayores".
"Tienes buena educación", respondió Hopkins.
Más allá de las bromas, Hopkins dijo que la pelea contra Pascal será sumamente difícil.

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